La flor del cerezo cae, y con ello se funde la vida y se transforma en no vida que reinicia el ciclo………...muerte por opción o por honor, muerte casual o para reconstrucción…………la flores caen , las hojas caen, el otoño funda su reino de infinita tristeza, al quedar desnudos los árboles y mostrar toda su estructura, grácil o no, desgarbada o recta, indómita o frágil………… desnuda, al final, violenta, que lleva a la imaginación el vuelo de encontrar cómo es que en otoño, aún en el frío que hiela hasta el endón de mi ser, logro establecer grados de conexión, aunque sean pasajeros, …debe ser que la lectura de la muerte por honor inunda – de alguna forma especial – mi alada imaginación y, como es habitual, emprendo vuelo y las asociaciones vienen y van y con ellas, también la disgregación (disgreción?), ya tan cercana y habitual en/para mí.
Había comenzado a escribir esto hace ya más de una semana, pero la vorágine de las obligaciones y los deberes me habían alejado, ahora retomo estas palabras e ideas a medio escribir, e intento establecer un cierre….me cuesta, porque ya el contexto no es el mismo. Sin embargo, el ánimo que animaba la escritura de estas ideas – bajo la pequeña música que resuena en mi interior – continúa y es que forma parte de esa música que constituye la composición musical de mi vida.
En fin, el otoño ya reina en este lado del mundo y en algún lugar, hojas de cerezos caen, lentas, ligeras, arrastradas por el suave viento que las lleva a iniciar nuevos ciclos….... y así, como hoja de cerezo, me dejo arrastrar hoy, por el suave viento que agita mi pelo……………vendrán nuevos días, nuevas asociaciones y nuevos rumbos.

















bRVcfkwtkArHDw