…..catastro de olvido, donde se guarda lo que me abruma, lo que me pone melancólica, lo que detesto, lo que quisiera olvidar, lo que me ha quebrado, lo que me ha sorprendido de manera brutal (y una serie de imágenes y voces vienen a mí, desde tempranos años, desde lejanos parajes)…….una suerte de cuaderno del olvido, sellado con lacre rojo, sello inexistente e imperceptible, pero presente y visible para mis ojos interiores……romperlo, asumir lo relegado al olvido, mirarlo, recordar que existe, que es, que fue parte de, abrirlo, volver al pasado y pegarse en lo que fue y ya no está, no es….
…en una ventana rodeada de sombras extrañas, semejantes a un cementerio instalado en medio de la ciudad, con una cantora en medio de un lío de puta madre y con gente rodeando una experiencia ajena y distante, con una historia que no conozco y en la que de pronto me veo partícipe y en un secundario rol que no acepté y que nadie me avisó debía jugar, se me ocurre la idea brillante de generar/me este catastro de olvido, para tenerlo de “insumo necesario”, cuando llegue la hora de elaborar el informa final, ese que contenga todos los detalles, con nombres, fechas y datos mayores, que alumbre las sonrisas melancólicas de quienes me vean partir con algún dejo de tristeza……..sabrosos han de ser por lo demás, que de tanta ventura y desventura, algo gracioso ha de salir.
Mientras, me las ingenio para pensar cómo incluir en este catastro, los hechos, las fuentes, y algún que otro comentario, mira que luego se viene el tiempo y con él el peso de los años sobre mi cuerpo, pero sobre todo sobre mi mente y puede ocurrir que sin quererlo ni premeditarlo, el olvido me llegue de golpe, a modo de demencia cruel y devastadora y apague la luz que aún mantiene el brillo dentro y fuera……..brillo que asumo existe, por gracia de mi propia e inquebrantable fe interior……autoiluminación y autoreconocimiento, que nada de mal se me viene.
A poco andar en este proceso, curiosa y paradojalmente (ups¡¡¡¡….no se me vaya a venir antes de lo previsto), se me olvida el propósito inicial de todo esto, como si escribir este catastro fuese una suerte de misterio,…..pero no, la verdad es otro, diferente, concreto y un poco tragicómico…… las experiencias cotidianas y los encuentros del día a día….una ventana obscura, donde se asoman féretros escondidos en una pared que simula nichos de cementerio o es simplemente un capricho de mi imaginación volátil y a la vez, salvadora de tanto alboroto inútil, en el interior de un bar estático en el tiempo, incapaz de la evolución necesaria, que acompaña los nuevos tiempos (reconociendo que hay olvidos imposibles y crímenes que siempre han de necesitar castigo), una suerte de lugar perdido en el olvido, donde una mujer canta aún como si fuese el tiempo de temer decir palabras al ritmo de sones de viejos trovadores, un lugar donde el paso del tiempo parece imperceptible y donde los dolores aún se sienten, un lugar que se vuelve escenario de héroes que no pueden ya brillar en otro escenario que no sea la triste y lóbrega memoria que no quiere ni puede asumir el paso del tiempo…….y en la que tantas veces yo también me veo.
















